¿Historia o memoria? No es lo mismo

13 enero, 2019

El historiador francés Pierre Nora es conocido como el “historiador de la memoria” por sus trabajos sobre la identidad y memoria francesas. Fundador de la revista intelectual Le Dèbat, ha trabajado el concepto de historia diferenciándolo del de memoria, un tema que considero no sólo es de actualidad en el escenario político y social, sino necesario para la comprensión de la identidad. Porque ¿de qué hablamos cuando se hace referencia a los lugares de memoria o de la legislación memorialística? ¿por qué surge una memoria diferente a la historia?

Nora aporta una renovada visión de la historiografía: pasa de la historia serial y acumulativa como registro de documentos que permiten reconstruir un hecho, a la historia de la memoria desde el punto de vista de la antropología social, más afectiva y psicológica, para poder interpretar los mitos.

Por ejemplo, Alemania vinculó su nacionalidad a la etnia, mientras que Francia articuló su idea de nación en un ciudadano independiente a su territorio (todos eran franceses), un concepto abstracto y universal.

Así es como Nora se establece la diferencia entre memoria e historia, describe cómo se reconstruye el pasado con finalidades políticas y hace un repaso a las historias nacionales.

A finales del siglo XX la memoria vive su mayor apogeo, especialmente tras la caída del bloque comunista. Los países del Este de Europa resucitan tradiciones y un pasado preguntándose cómo era la vida de antes del comunismo.

Las memorias privadas empiezan a hacerse públicas a partir de los años 60 y cada grupo empieza a reclamar la suya propia que integran en su historia nacional. Es lo que Nora llama “maquillaje de la historia”: la retórica y los acontecimientos históricos sólo pueden ser recordados a través de la memoria colectiva, volátil y susceptible a ser constantemente manipulada. La identidad nacional se construye a partir de las tradiciones, costumbres y mitos que perviven en la memoria del imaginario colectivo.

Por ello no nos debe extrañar que Nora afirme que la memoria tiene una finalidad política que poco tiene que ver con la historia. Si bien la objetividad en el historiador no es posible, sí que se le debe exigir honestidad a la hora de contar la historia en relación a su sociedad para comprenderla desde la perspectiva antropológica. Si la memoria es susceptible al cambio, si se construye socialmente, la política del olvido se utilizará para asumir responsabilidades o culpa colectiva como es el paradigmático caso alemán: la historia es una representación del pasado, incompleta y crítica que Nora pretende reconstruir.

Por ejemplo, la historia nacional de Francia en realidad es la historia de la memoria que ha construido una identidad nacional. Pero ¿cuál es la historia de Francia? Me pregunto si es extrapolable a cualquier otra nación, si existe una historia nacional crítica que presente de manera incompleta el pasado. Por ello se considera que es más adecuado hablar de muchas historias que van más allá de las construcciones simbólicas de poder o la reconstrucción de un pasado que sobrevive en forma de calles, monumentos, fiestas o símbolos nacionales. Es preciso diferenciar la mistificación del pasado de su comprensión porque la memoria puede dividir a la sociedad mientras que la historia permite reunificarla.

Considero que la confusión entre historia y memoria no se tiene en cuenta en el debate político y social actual. Mientras la manipulación de la memoria es constante en los medios de comunicación o en las redes sociales, la historia requiere investigación rigurosa. El riesgo radica en construir símbolos de poder y discursos de identidad colectiva en base a la idealización de un pasado que es utilizado en el discurso del rechazo y odio al “otro”, al que no piensa como tú.

Y es que en la mayoría de los casos se trata de una memoria leída en las bibliotecas o archivos, no vivida, que se sustenta en acontecimientos reales o no pero que acaban formando parte de la identidad colectiva de los pueblos que, por desgracia, divide más que une.

Laura Sargantana
Autor
Laura Sargantana

Coach Certificada ACC ICF (Associate Certified Coach International Coach Federation): Profesional, Equipos y Liderazgo Sistémico. NLP Practitioner Coach (Programación Neuro Lingüística por la AUNLP)

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