7 junio, 2018

Normalmente los idiotas se rodean de otros idiotas para demostrar que no lo son. Pedro Sánchez ha probado su inteligencia al completar un consejo de ministros cuyo perfil supera de largo al de su presidente. Habrá sus excepciones, podemos discutir la poca necesidad de incrementar el número de carteras e incluso soslayar el postureo de elegir a una mayoría sustancial de “ministras” por encima de la paridad reclamada desde diversos sectores sociales, pero a la espera de los primeros pasos de los elegidos y elegidas, por no sustraernos a la terminología al uso, tenemos la sensación de que el equipo del presidente del Gobierno  es menos mediocre de lo que esperábamos.

La otra cara de la optimista moneda es que no sé yo cómo va a gobernar un partido político que solamente cuenta con 84 diputados y se enfrenta a obstáculos extremadamente duros no solo por la siempre delicada situación económica mundial, sino por los numerosos frentes abiertos que no se circunscriben únicamente a las ansias independentistas de Catalunya, que también, sino que tras estas vengan las más disimuladas, pero no por ello menos candentes, del País Vasco, Galicia y otras autonomías que se irían sumando a poco que les tesis de Puigdemont, Torra y compañía  hallen un resquicio por el que respirar.

A partir de ahí hablemos de las pensiones, de una Europa en trance y sin cohesión, de la corrupción, de los ERE de Andulacía, de las prestaciones sociales, de la igualdad de géneros y de un montón de cosas que, pese a todo, desembocan finalmente en cuestiones mucho más sencillas para el ciudadano de a pié como la factura mensual de la electricidad o la subida de la cesta de la compra, el coste del alquiler de la vivienda, la caída de las inversiones públicas en infraestructuras o los ataques desaforados a industrias que, como el turismo, devienen esenciales.

Particularmente no pierdo un segundo en preguntarme por qué en el “dream team” de Pedro Sánchez no figura ningún político balear. Si me dieran a elegir a uno, dejaría la casilla en blanco. Lo único que nos faltaba era sugerir cuotas por comunidades autónomas o, ya puestos, que José María Aznar presuma de incontinencia verbal. Vamos a ser serios que, aunque pueda parecer lo contrario, no está el horno para bollos.

Alejandro Vidal
Autor
Alejandro Vidal

Ex director regional de Antena 3 Radio y TV, Radio Voz y Radio Marca, premio Deglané y Antena de Oro de la AERP, y Premi al Esperit Esportiu del CIM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar