A QUIEN CORRESPONDA: INTRUSISMO, NO GRACIAS

3 noviembre, 2019

Hace años de este artículo, pero más de actualidad que nunca.

A QUIEN CORRESPONDA: INTRUSISMO, NO GRACIAS

Miquel Pascual Aguiló *

Es duro el camino que nos conduce a la obtención de un título académico que nos permita hacernos un hueco en esta selva de sociedad en la que prima por encima de todo ser mejor que nuestros oponentes, eliminar la competencia y acaparar la máxima cuota de mercado posible.

La competencia sana es imprescindible en un mercado libre como es el nuestro, pues nos invita diariamente a superarnos y a prepararnos para un presente y un futuro en constante movimiento.

Pero ¿de qué sirve tanta preparación, tanto esfuerzo y sacrificio? si hay intrusos que se incorporan al mercado profesional sin las titulaciones oficiales exigidas para el ejercicio de determinadas profesiones, ¿cómo debemos actuar nosotros los profesionales titulados, colegiados en nuestros respectivos colegios ante este intrusismo en el que nos vemos envueltos?, la respuesta es muy sencilla denunciar, denunciar a través de nuestros colegios profesionales, como defensores de los intereses profesionales de sus miembros, pero que también atienden a finalidades de interés público, a todos los intrusos que conozcamos y a aquellos que favorecen y propician su ilegal actuación.

Denunciar por vía administrativa, pues son las Administraciones las que regulan, desarrollan y legislan el como acceder a cada profesión, para que estas exijan, con todos los medios de que disponen, las garantías necesarias para el acceso a cada una de las distintas profesiones, requiriendo al profesional, como requisito previo a su incorporación en el mercado laboral, la presentación del título oficial que lo acredite como tal y el certificado de colegiación en el colegio profesional correspondiente, pues el reconocimiento de la profesión es el primer paso de la lucha contra el intrusismo.

Así quien no tenga la habilitación pertinente no podrá ejercer profesión alguna, saneando de esta manera un mercado lleno de intrusismo por su fácil acceso. Para muestra un botón. Para darse de alta fiscal en la administración tributaria, por ejemplo, sólo hace falta rellenar los impresos de la solicitud del alta fiscal, sin comprobación alguna, por parte de la administración tributaria, de que los datos profesionales allí estampados sean los correctos, favoreciendo el acceso de intrusos al mercado profesional, ya que el hecho de que puedan enseñar un alta fiscal da una apariencia de legalidad a una actuación ilegal, en claro detrimento de profesionales que cumplen todos los requisitos legales.

Denunciar a los intrusos a nuestros políticos para que sancionen, ayuden a eliminar y condenen dicha conducta que es una verdadera lacra social además de estar tipificada como delito en nuestro Código penal (Art. 402-403 del Código penal), todo ello en pro de unos verdaderos profesionales que hacen de su trabajo diario una labor social que ayuda al buen funcionamiento de la sociedad y las instituciones.

El problema del intrusismo no es un problema que afecte únicamente a los profesionales titulados y colegiados, sino que repercute directamente en el consumidor final, en el cliente, el cual en la mayoría de las ocasiones no exige, bien por desconocimiento, bien por confianza en el trasgresor, la acreditación pertinente del profesional, cuando debe exigir a esté siempre la titulación y el número de colegiado, consultando incluso a su Colegio Profesional. Cierto es que la Constitución en su Art. 35 contempla el deber de trabajar y el derecho al trabajo y a la libre elección de una profesión u oficio, sin embargo esta proclamación de libre ejercicio de profesión viene limitada por el Art. 36 del mismo cuerpo legal regulando el acceso a determinadas actividades profesionales condicionándolas a la obtención previa de un título.

Señores legisladores, señores políticos, no vayan en contra de nuestra propia Constitución española, no miren hacia otro lado permitiendo, ya sea por acción o por omisión, conductas delictivas como es el intrusismo profesional y hagan todo lo que esté en sus manos para eliminar de una vez y por todas a esta lacra social que beneficiándose de la permisividad de la propia administración pública inunda, ensucia y desprestigia a unos colectivos profesionales que luchan contra corriente por hacer valer sus derechos en beneficio de una sociedad que se merece ser atendida por verdaderos profesionales y no por burdos imitadores ilegales.

(*) Degà-President del Col·legi Oficial de Decoradors/Dissenyadors d´Interior de les Illes Balears (17.01.2008)

Miquel Pascual Aguiló
Autor
Miquel Pascual Aguiló

Abogado y Arquitecto Técnico

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